¿Cómo percibo mi docencia?
La tarea docente es un reto permanente de interacción con los alumnos, padres, compañeros y demás actores de la educación, es parte importante del proceso de construcción y acumulación de saberes.
La tarea docente no inicia en el aula; la planeación, dosificación y aplicación de las secuencias didácticas, implica un trabajo previo con el que propiamente inicia la labor docente.
Dentro del aula la interacción con los alumnos previo a cualquier acción pedagógica, determina el éxito o el fracaso de la actividad de aprendizaje, la motivación que logremos en nuestros alumnos se verá reflejada en la participación; incluso antes que el pase de lista, es necesario realizar un proceso previo de interacción con los alumnos, para “calibrar” su interés, de tal manera que esté receptivo a los contenidos, explicaciones, exposiciones o actividades correspondientes a la fase de apertura, desarrollo o cierre de que se trate. La tarea docente es un proceso permanente y perfectible, durante dicho proceso los actores no son plenamente conscientes de cómo y por qué lo hacen, son actitudes y aptitudes que se deben complementar para lograr el objetivo fundamental de la educación; que el alumno construya su propio aprendizaje a partir de lo que Vygotski llama andamiajes con los que se tiende un puente entre el conocimiento previo y la zona de desarrollo próximo.
Los fundamentos epistemológicos que sustentan los fines de la educación, corresponden a una realidad en la que tanto el maestro como el alumno deben tomar un papel protagónico en la integración de los aprendizajes, por un lado, el maestro es un actor dentro del escenario de la educación, cuya función es mantener la atención del alumno en la transmisión del conocimiento, para lograr que éste cumpla su función dentro del proceso enseñanza-aprendizaje, es decir, socialice su aprendizaje y mejor aún, lo transforme en un producto, susceptible de ser evaluado, con lo que se cumplen parte de las competencias genéricas, que marca el modelo curricular de bachillerato.
Las actividades por lo tanto deben estar orientadas a permitir que el alumno aprenda y aprehenda, los contenidos y los relacione con la realidad, esta aprehensión de la realidad requiere, una reconstrucción del objeto de conocimiento a través de proceso de descubrimiento que permita reestructurarlo, las actividades por lo tanto deben corresponder a la aplicación de conocimientos procedimentales, que se transforman como planteaba anteriormente en productos que traduzcan de manera objetiva los conocimientos y saberes adquiridos por el alumno.
La tarea docente es un reto permanente de interacción con los alumnos, padres, compañeros y demás actores de la educación, es parte importante del proceso de construcción y acumulación de saberes.
La tarea docente no inicia en el aula; la planeación, dosificación y aplicación de las secuencias didácticas, implica un trabajo previo con el que propiamente inicia la labor docente.
Dentro del aula la interacción con los alumnos previo a cualquier acción pedagógica, determina el éxito o el fracaso de la actividad de aprendizaje, la motivación que logremos en nuestros alumnos se verá reflejada en la participación; incluso antes que el pase de lista, es necesario realizar un proceso previo de interacción con los alumnos, para “calibrar” su interés, de tal manera que esté receptivo a los contenidos, explicaciones, exposiciones o actividades correspondientes a la fase de apertura, desarrollo o cierre de que se trate. La tarea docente es un proceso permanente y perfectible, durante dicho proceso los actores no son plenamente conscientes de cómo y por qué lo hacen, son actitudes y aptitudes que se deben complementar para lograr el objetivo fundamental de la educación; que el alumno construya su propio aprendizaje a partir de lo que Vygotski llama andamiajes con los que se tiende un puente entre el conocimiento previo y la zona de desarrollo próximo.
Los fundamentos epistemológicos que sustentan los fines de la educación, corresponden a una realidad en la que tanto el maestro como el alumno deben tomar un papel protagónico en la integración de los aprendizajes, por un lado, el maestro es un actor dentro del escenario de la educación, cuya función es mantener la atención del alumno en la transmisión del conocimiento, para lograr que éste cumpla su función dentro del proceso enseñanza-aprendizaje, es decir, socialice su aprendizaje y mejor aún, lo transforme en un producto, susceptible de ser evaluado, con lo que se cumplen parte de las competencias genéricas, que marca el modelo curricular de bachillerato.
Las actividades por lo tanto deben estar orientadas a permitir que el alumno aprenda y aprehenda, los contenidos y los relacione con la realidad, esta aprehensión de la realidad requiere, una reconstrucción del objeto de conocimiento a través de proceso de descubrimiento que permita reestructurarlo, las actividades por lo tanto deben corresponder a la aplicación de conocimientos procedimentales, que se transforman como planteaba anteriormente en productos que traduzcan de manera objetiva los conocimientos y saberes adquiridos por el alumno.

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